urgencias-interior

La urgencia es toda necesidad o demanda médica objetiva o subjetiva, cuya asistencia no admite demora.

Esta definición reúne unas características determinantes

  1. “El tiempo” como factor dominante. No sólo es importante seleccionar las medidas diagnósticas y terapéuticas correctas, sino hacerlo rápidamente y en el orden y ritmo adecuado. Pero para poder realizar esta labor es imprescindible llegar al domicilio lo más rápido posible.
  2. La urgencia tiene “prioridades” diferentes a la asistencia no urgente. La urgencia puede venir definida por la pérdida, alteración o amenaza de funciones vitales o por síntomas, lesiones o disfunciones bruscas e imprevistas que no son toleradas.El esfuerzo asistencial deberá consistir en restituir, estabilizar o suplir las funciones vitales del paciente o bien en aclarar, resolver o aliviar los síntomas, lesiones o disfunciones que motivan la urgencia.Si la situación crítica amenaza la vida, el diagnóstico o tratamiento curativo, etiológico o preventivo se supedita a la prioridad de estabilizar al paciente.
  3. Buena “coordinación” interna y externa, no sólo entre los integrantes del equipo, sino también perfecta coordinación con los centros de urgencia hospitalarios y sus integrantes.
  4. La urgencia como “experiencia humana” conlleva emociones que requieren atención cuidadora a muchos niveles. El manejo de estas emociones incluye un trato personal atento y una información veraz y ágil a la familia sobre el curso del paciente.

Protocolo de actuación

El procedimiento operativo del servicio se pone en marcha desde el momento en que se recibe el aviso de urgencias en la central de llamadas (call center ASMED). Para ello existe un equipo de personas encargadas de recepcionar las llamadas durante las 24 horas del día, los 365 días del año.

Los teleoperadores, que reciban el aviso, solicitarán una serie de datos dando prioridad a la “sintomatología” causante de la demanda, así como la correcta toma de datos del domicilio del paciente, para poner en marcha los recursos necesarios y poder hacer frente a la urgencia solicitada, siempre salvaguardando lo dispuesto en la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal.

Una vez obtenidos los datos, los teleoperadores se ponen en contacto directo con los equipos de asistencia domiciliaria. El facultativo, como responsable del equipo, analizará la situación y determinará el tiempo de actuación en el que se ha de llevar a cabo la demanda.

Una vez en el domicilio, el médico valora inicialmente la urgencia y realiza un informe clínico con los datos de filiación incluyendo además:

  1. Anamnesis: se centra en las preguntas que puedan llevar más fácilmente al diagnóstico. Según el tipo de urgencia, esta anamnesis se hará al paciente o a un familiar. Se establecerá una cronología de los síntomas y se relacionarán los actuales con los que puedan recaer en las enfermedades crónicas que ya tuviera el paciente y fueran motivo de reagudización o alteración.
  2. Exploración física: debe iniciarse dependiendo de la urgencia, prácticamente a la vez que la anamnesis.
  3. Establecimiento de un juicio diagnóstico con la anamnesis y exploración, basándonos en la experiencia acumulada.

Con la hipótesis diagnóstica, el facultativo decide:

  1. El tratamiento resolutivo de la demanda “in situ”, con la medicación y pautas  pertinentes para llegar a este fin.
  2. Inicio de plan terapéutico para estabilizar la descompensación de su enfermedad crónica. Se evalúa su posterior seguimiento del tratamiento por el equipo de asistencia médica correspondiente para confirmar dicha estabilización.
  3. Traslado del paciente al centro de referencia por su patología urgente o tras su estabilización para continuar el estudio diagnóstico y su tratamiento definitivo.

Patologías subsidiarias

Inconscientes con:

  1. Causa no filiada.
  2. Sospecha de riesgo vital.
  3. Sospecha de causa no leve.

Fracturas accidentales en domicilio.

Cuadros clínicos compatibles con:

  1. Patología coronaria y otras enfermedades cardiovasculares.
  2. Situación de shock.
  3. Patología respiratoria aguda.
  4. Patología digestiva aguda.
  5. Cuadros convulsivos y otras enfermedades neurológicas.
  6. Patología nefro-urológica.
  7. Urgencias endocrino-metabólicas.
  8. Cuadros infecciosos.
  9. Cuadros psiquiátricos.

Patologías no urgentes.

Reagudizaciones de patologías crónicas.